El matrimonio como el mayor bien que puedes dar a tus hijos

 

Por Gabriela Rodríguez

 

Antiguamente las personas buscaban pareja pensando en que él o ella pudieran ser “Un buen papá” o “una buena mamá” eso no siempre resultaba en la vida de pareja, pero era parte de las prioridades cuando uno pensaba en el matrimonio.

Hoy buscamos pareja buscando solo eso:  pareja… ya ni siquiera una “buena esposa” o “buen esposo”…

Nos ha tocado encontrarnos con personas que dicen de su pareja actual (con la que a veces llevan ya años de relación): “me gusta como pareja pero no tendría hijos con el o ella”.

Yo soy especialista en familia, pero mientras más me he metido en el tema de familia y en el trato con niños y jóvenes, más claro he visto que la raíz del problema de los hijos es la relación de los papás, así que empecé hace ya muchos años a atender a las parejas desde la perspectiva de mejorar su matrimonio. Y he visto cambios increíbles en la pareja y en los hijos.

Los hijos valoran mucho ver que sus papás se entienden y se aman.

papas juegan

El matrimonio frente al divorcio:

Para los hijos la unión de sus papás es parte de su identidad personal, pues en cada hijo hay biológicamente una unión indisoluble de su papá y mamá, en sus genes, en sus rasgos físicos, en su carácter y comportamiento, en sus criterios. Un niño puede entender intelectualmente que sus papás se separen, pero su psicología no lo entiende, su emocionalidad no lo entiende asi. Ellos sufren un rompimiento en su identidad, les afecta muy profundamente esa separación. Por eso vale la pena cuidar, alimentar y luchar un matrimonio, sobre todo si no hay violencia o situaciones graves.

El matrimonio se puede salvar y la mayoría de la gente desea que su matrimonio sea estable y permanezca, solo que vivimos con miedo de que eso no sea posible y con mucha inseguridad de nos ser lo suficientemente amados y valorados.

Cuando tomamos la opción de tener hijos en un matrimonio,  la estabilidad se convierte en uno de los temas centrales de la decisión.

  • Hay muchas parejas que no quieren tener hijos porque no sienten segura su relación.
  • Hay quienes precisamente tienen hijos pensando que así pueda mejorar su relación.
  • Hay quienes soportan relaciones muy conflictivas y dolorosas por no quitar estabilidad a los hijos.
  • Hay quienes se separan justo para proteger a los hijos de un ambiente que puede lastimarlos más que una separación.

Como ven el tema no es fácil.

La meta que nosotros buscamos como matrimonio y luego como apóstoles del matrimonio es ayudar a que las parejas no solo sean estables sino que a demás disfruten de su matrimonio y se sientan los dos satisfechos de su relación.  Eso es lo que buscamos en cada plática, curso o taller de parejas que damos.

 

Lo mejor es fortalecer tu matrimonio desde que inicia: desde el noviazgo si es posible, o desde los primeros años de casados.

Y seguir buscando medios de crecimiento toda la vida:

Salidas juntos como parejas, un grupo de matrimonios, un retiro, taller o curso matrimonial una vez al año, etc. y si es necesario terapia matrimonial. Porque lo normal es tener dificultades y pasar por crisis y conflictos, pero de nosotros depende cómo los pasemos, como estas crisis nos pueden unir y hacer crecer o por el contrario pueden ser fuente de desunión y mucha frustración personal.

Mi esposo y yo tenemos 4 años de matrimonio y hemos tomado muchos cursos: Nuestro prematrimonial que buscamos que fuera largo para que nos formara y ayudara de verdad. Solo conseguimos que fuera de un fin de semana, ya no existen los de semanas o meses porque la gente ya solo los busca para cumplir un requisito y no para prepararse para la decisión más importante de sus vidas.

Luego tomamos un encuentro a los 5 meses, luego otros programas y talleres y los grupos de continuidad cada mes.

 

Primero tu esposo y después tus hijos

Un error súper común es que los papás cuando nacen los hijos descuidamos a la pareja. Y lo podemos hacer de muchas formas, incluso cuando hacemos un súper equipo como papás y realizamos muchas tareas de la paternidad juntos.

  • Se acaban las conversaciones sobre nosotros para hablar solo de la casa o los niños.
  • No tenemos tiempo para salir, ir al cine, a cenar solos por lo niños…
  • Muchos papás colechan con el niño metido en medio de los dos en la cama y está súper de moda, pero sacrifican su matrimonio y su intimidad… y luego se extrañan de que vienen las infidelidades. No decimos que esté mal colechar, pero suplan entonces sus momentos de intimidad.

 

Nos hemos convertido en papás inseguros y aprensivos y eso está repercutiendo mucho en la pareja porque nuestra atención ya no está en ella. Necesitamos ser más seguros y dar más libertad a los niños, más espacio. Cuando les enseñamos a respetar el espacio de “papá y mamá” como algo sagrado, ellos aprenden que también merecen un día ser lo más sagrado para alguien más,  y tanto tu como tu pareja lo vivirá así también: soy importante, muy importante y esto les dará a los dos seguridad de que son amados, valorados y respetados por el otro.

Los niños interrumpen las conversaciones de los papás, la hora de llegada y cena del papá, y cualquier otro plan que se haga como pareja. Es importante aprenderlo a defender como un tesoro.

El número de hijos también influye, si solo tenemos uno seguro nos demandará más atención y por lo tanto nuevamente se sacrifica el tiempo de la pareja.

 

El tesoro más grande que pueden tener nuestros hijos: Unos papás que se aman.

 

En nuestra generación de hijos era común que no viéramos gestos de cariño entre nuestros papás, que por el contrario viéramos relaciones frías y desvitalizadas.

Y el cariño de nuestros papás, su relación, su estabilidad nos enriquecen estructuralmente. Qué le aporta a un niño:

 

  • Autoestima
  • Seguridad y confianza, porque esto es lo primero que se rompe cuando nuestros papás pelean o se separan.
  • El niño puede creer en el   Lo ve a diario, lo vive. Sabe que el podrá encontrar un día alguien que lo ame con esa totalidad.
  • Hay un clima de alegría y esto hace que los hijos sean más sanos, menos vulnerables ante adicciones y amistades nocivas.
  • Tienen una mayor plenitud de vida y más éxito en lo que emprenden.
  • Un ambiente de amor te hace sentirte amado y protegido de una forma natural, no necesitas llamar la atención, hacer berrinches…

 

Tips:

  • Ténganse muchos gentos de cariño: Dense la mano, hagan contacto visual, tengan detalles de atenciones.
  • Bésense y abrácense mucho frente a sus hijos.
  • Digan lo bueno del otro y que sus hijos sepan por qué se quieren y admiran.
  • Eviten hablar mal del otro frente a sus hijos. Muérdanse la lengua.
  • Defiendan al otro, no permitan que nadie hable mal de su esposo(a), especialmente sus hijos.
  • Alimenten su matrimonio, acudan a pláticas o cursos, busquen renovarse siempre.
  • No esperen a que sus problemas de pareja se hagan grandes, desde que empiezan trabájenlos.
  • No teman las terapias de parejas o grupos de ayuda como los Encuentros Conyugales. A veces un empujoncito nos saca del vaso de agua en que nos estamos ahogando.

El 4 de marzo tendremos un taller de parejas en Humanac. No dejes pasar esta oportunidad de construir tu matrimonio. De invertir en el proyecto más grande y más especial.

Con Cariño, Gabrie

 

 

 

 

 

 

 

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